viernes, 25 de abril de 2014

Mi primer experiencia con una Endoscopia

El día de ayer tuve mi primera endoscopia, y a pesar de que la gente me decía muchas cosas distintas de como se sentiría, vivir mi propia experiencia fue bastante interesante.

Para comenzar siempre hay que recordar que no por tener Isapre te atenderán inmediatamente, o tendrá una excelente atención de parte de las personas que trabajan para ellos, no señores es igual de mala la atención como en la mayoría de Chile. Pero creo que ese no es el punto ya que dije que comentaría sobre mi examen, no sobre como fue lenta y mala la atención.

Al llegar a la sala de atención o pabellón como le dicen ellos, pero sigo insistiendo que no tiene nada de pabellón (o por lo menos no se parece a los otros 11 lugares que me realizaron mis 11 operaciones), la única persona que se presento fue la enfermera, que era muy ruda y eso genero que el pánico que tenia antes de entrar fuera creciendo y sintiendo que en en cualquier momento saldría corriendo de ese lugar (¿Exagerada?, lo lamente lo soy y bastante).

Después de la presentación de la enfermera pensé que vendría la del doctor, pero nada, supongo que el doctor era el que después de unos minutos me metió un tubo por la boca, pero quizás era solo una persona que se hace pasar por doctor y se pone una de esas batas blancas que le dan miedo a los niños y a mi.

Bueno pero antes de que me metan el tubo en la boca, claro no creerán que me llegaron y me metieron un tuvo sin anestesia, aunque son tan pero tan brutos los doctores (si si si odio a los doctores) que cualquier persona, o yo, podría creer que si lo harían si anestesia.

Entonces siguiendo con la anestesia la enfermera que no recuerdo su nombre me dio para tomar un liquido, el que pensé que era para poder lubricar mi garganta, pero no! de a poco comenzó a dormir mi lengua, mi garganta y supongo que parte de mi esófago (soy pésima en biología). El problema es que una de las mañas que incorpore después de mis operaciones por mi labio leporino es respirar por la boca, entonces el drama número 1 es que sentía que moriría porque no podía respirar (¿Mencione lo exagerada que soy?), y ahí recordé y aprendí que puedo respirar por la nariz y no moriría en el intento.

Después la enfermera me inyecto algo, aunque no lo crean jamas me explico que era o que haría, solo me mandaba a ponerme en alguna posición para poder darme de tomar o algo o inyectarme. Esa maldita inyección que siempre pero siempre le he tenido miedo (podría hacer una lista gigante de todos mis miedos y no terminaríamos nunca, pff ademas de exagerada soy una cobarde), era anestesia que comenzó a tomar el dominio de mi cuerpo y no me dejaba moverme a ningún lado, así que la enfermera me movía para los lados que ella creía era conveniente para que el doctor insertara le tubo con la cámara.

La enfermera y supongo que el doctor que solo pronuncio una palabra en todo el examen, esperaban que yo me durmiera para poder realizar el examen "tranquilos", pero en mi mente solamente estaban las palabras que leí al momento de leer el contrato de consentimiento o como se llame, que decía: "El 0.000006% de las personas mueren al momento de realizar este examen", y como saben que soy exagerada y mas encima cobarde, luche contra el sueño y no me quede dormida.

Ya como vieron que jamas me quedaría dormida, el doctor comenzó a introducir el tubo con la cámara, y al fin dijo una palabra: "trague". 

Podría decir que es el examen mas desagradable que me han hecho, pero no es nada doloroso. Sentía como pasaba el tubo por mi garganta pero que no había espacio suficiente para el, así que comencé hacer arcadas y de vez en cuando venían las flatulencias, y así estuvimos como 15 min con el doctor, hasta que se vino lo mas desagradable: sacar todo el tubo de mi boca muy rápido.

Después de toda esta situación desagradable la enfermera me llevo a un sillón donde me dijeron que tenia que esperar a mi suegra (que es la mas encantadora de todas y fue la única que se ofreció a llevarme), y ahí surgió el efecto de toda la anestesia, me reía como una loca.

Lo mas cómico, pero lo mas triste para la otra persona, es que había una señora que le dijeron que se sacara su ropa hacia abajo debido a que le realizarían una colonoscopia, y yo como estaba bajo el efecto de la anestesia me reía un poco fuerte (el que me conoce sabrá como es mi risa), y le gritaba: "por el poto, por el poto"

Después de esta loca aventura me quedo con lo desagradable del examen y la culpa que siento por todos mis gritos y risas para la pobre señora que me miro con cara de pena y enojo.




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